Las nuevas clasificaciones alternativas de la Rioja

Las nuevas clasificaciones alternativas de la Rioja

Las nuevas clasificaciones alternativas de la Rioja


Durante muchas décadas la única clasificación de los vinos de Rioja fue la basada en el tiempo de permanencia en barrica. Por tanto, es natural que la gente asocie los vinos de esta tradicional región española con términos como Crianza, Reserva y Gran Reserva. Pero, ¿sabías que Rioja también tiene una clasificación basada en criterios geográficos? La creación de este nuevo concepto, respondió a dos movimientos anteriores.

La primera fue la solicitud de varios productores (incluido el abandono de la denominación Rioja por parte de algunos de ellos, como Artadi, por ejemplo). Además, el cambio en la legislación española, con la aprobación de la Ley de la Viña y del Vino en 2003, allanó el camino para un sistema diferente también en Rioja. Crea tu carta QR para tus vinos.

Tres nuevas categorías

La nueva legislación entró en vigor en 2017, con la modificación del Pliego de Condiciones de la Denominación de Origen Protegida, el conjunto de normas definidas por el Consejo Regulador de la región.

Se crearon tres categorías distintas, basadas en la ubicación geográfica y las características de los terruños. Se pueden ordenar desde los más amplios hasta los más específicos. Forma parte de los Vinos de Zona (que considera las tres subregiones de Rioja), pasando por Vinos de Municipio (como su nombre lo indica, una delimitación por municipios) y Viñedo Singular (considerando las características de un viñedo en particular).

Vinos Zona

La normativa de denominación de Rioja ya reconocía la existencia de tres subzonas o subzonas desde 1970: Rioja Alavesa, Rioja Alta y Rioja Baja (hoy Rioja Oriental). Bajo el nuevo término Zona, el Consejo Regulador actualizó las reglas sobre la visibilidad de esta indicación en las etiquetas de los vinos, las cuales fueron implementadas en 1998.

Los principales criterios son: la uva debe ser exclusivamente de la Zona, de la misma forma que la vinificación, crianza y embotellado debe realizarse dentro de la Zona. Existe una excepción que permite que hasta un 15% de la uva provenga de otra zona, a municipios limítrofes y con vínculos de al menos 10 años con estos viñedos fuera de su zona.

Vinos municipales

Como en el caso de Vinos de Zona, el derecho a utilizar el nombre del municipio en la etiqueta está reconocido desde hace casi 20 años, más precisamente, desde 1999. La normativa de 2017 dio más visibilidad a esta indicación geográfica. En cuanto a criterios, también hay mucha similitud con el anterior.

Las uvas deben ser exclusivamente del mismo municipio, al igual que la vinificación, crianza y embotellado se debe hacer dentro del Municipio. También existe una excepción, permitiendo que hasta un 15% de la uva provenga de un municipio fronterizo, con vínculos de al menos 10 años con estos viñedos.

Viñedo singular

Esta fue la clasificación que más llamó la atención, incluso porque representa un primer paso hacia una clasificación piramidal y con mayor énfasis en las características del terruño , como se ve en Borgoña, Alemania o Barolo. La clasificación Viñedo Singular designa vinos de viñedos o fincas particulares y está directamente vinculada al terruño, con unas condiciones más rígidas y definidas.

Un Viñedo Singular puede corresponder a un solo viñedo, un solo terreno o varios lotes adyacentes. El viñedo debe haber sido plantado hace al menos 35 años.

La vendimia debe ser manual y el rendimiento de los vinos tintos, por ejemplo, está limitado a 5.000 kg por ha, aproximadamente un 20% por debajo de los niveles de la denominación Rioja. En el caso de los blancos, el rendimiento máximo es de 6,922 kg por hectárea.

Además, solo se puede producir un máximo de 65 kg de mosto por cada 100 kg de uva. La uva debe ser exclusivamente del mismo Viñedo, al igual que la vinificación, crianza, almacenamiento y embotellado debe realizarse dentro de la misma bodega.

Un punto importante es la indivisibilidad de un Viñedo Singular, ya que dicha parcela solo puede registrarse una vez. Además, cada productor de Viñedo Singular se compromete a vender este vino en el mercado durante un período mínimo de diez años.

El productor no necesariamente necesita ser dueño de la tierra, pero debe tener un contrato de arrendamiento por al menos una década.

Primeros viñedos reconocidos

En julio de 2019, el Ministerio de Agricultura de España reconoció a los primeros 84 Viñedos Singulares con el nombre de Rioja. Más de la mitad se ubicaron dentro de la subzona Rioja Alavesa.